RECOMENDACIONES PARA MANTENER UNA BUENA HIGIENE DENTAL

Tratamientos dentales a los que puedes acceder con un buen seguro dental

La odontología y ortodoncia ha evolucionado con el paso de los años; en la actualidad, sobran los tratamientos dentales que facilitan el mantenimiento de la salud bucal. Desde métodos comunes como blanqueamientos dentales, hasta   tratamientos vinculados a ciertas patologías, son parte de las opciones.

El denominador común de todos estos tratamientos es que demandan un desembolso considerable de dinero. Una razón que justifica el auge en la demanda de pólizas dentales, siendo cada vez más los que tomamos la decisión de contratar un buen seguro dental independiente.

¿Es conveniente contratar un seguro dental?

No es un secreto, más allá de emergencias, extracciones de piezas y algunas cirugías, en términos de salud oral, la cobertura ofrecida por la sanidad pública es bastante limitada.

El óptimo mantenimiento de la boca demanda visitas periódicas al dentista. Contratar un seguro dental independiente de la póliza de salud, implica la posibilidad de seguir controles preventivos, evitando inversiones en tratamientos que bien pudieron prevenirse con una actuación a tiempo.

Ventajas de contar con un seguro dental

La ventaja evidente de este tipo de seguro radica en la posibilidad de acceder al tratamiento dental de forma gratuita, después de su contratación y del evidente pago de la cuota mensual.

Asimismo, permite el disfrute de precios reducidos en prótesis, cirugías e implantes, disminuyendo los precios respecto a lo que tendríamos que pagar como paciente privado en una clínica dental. Pero eso no es todo, también podemos notar la diferencia en:

  • Tratamientos preventivos gratuitos: los servicios esenciales quedan cubiertos por la póliza, es decir, sin mayor dificultad ni gastos adicionales, tendremos acceso a pruebas, revisiones periódicas, limpiezas dentales, blanqueamientos y fluoraciones.
  • Tratamientos específicos a mejor precio: nadie está exento de sufrir problemas bucodentales, dejando comprometida más allá de la estética, el bienestar general; contratar un seguro dental garantiza que ningún incidente afectará a tu presupuesto.
  • Adiós a las listas de esperas: esperar por periodos indefinidos en los largos listados de la sanidad pública queda atrás al contratar una póliza dental, a fin de cuentas, en la seguridad privada la atención es inmediata.
  • Acceso a un amplio cuadro médico: por defecto, las compañías que ofrecen servicio ponen a disposición de sus asegurados una amplia variedad tanto de clínicas especializadas como de profesionales de la salud bucal, brindándonos la oportunidad de elegir a conveniencia.
  • Posibilidad de ampliar el cuadro médico privado a conveniencia: a cambio de un mínimo incremento en la cuota mensual, algunas aseguradoras brindan la oportunidad de extender la cobertura del seguro dental, y con ello las ventajas del servicio.

¿Qué tratamientos quedan cubiertos en un seguro dental?

Al igual que sucede con las pólizas de salud, la cobertura de un seguro dental está sujeta al tipo de plan contratado; si bien cada aseguradora presenta sus propias opciones, en general son tres las coberturas disponibles:  

Cuidado dental preventivo

Eligiendo esta cobertura, tendremos acceso a planes dentales que cubren los tratamientos regulares preventivos, en otras palabras, sin necesidad de pagar cargos adicionales, podemos disfrutar de:

  • Consultas
  • Radiografías bucales
  • Exámenes dentales
  • Limpiezas
  • Pruebas diagnósticas
  • Tratamientos con flúor
  • Sellador dental

Cuidado restaurativo

Adicional a los exámenes y tratamientos preventivos, los servicios restaurativos amplían las coberturas a cuidados especializados, y por ende más caros, tal es el caso de:

  • Extracciones dentales
  • Empastes para caries
  • Coronas, carillas y puentes
  • Tratamientos de conducto
  • Dentaduras postizas

Cuidado de ortodoncia

La cobertura de ortodoncia es la más gravosa y completa de todas, ya que complementando los servicios antes expuestos, incluye los tratamientos relacionados con el correcto alineamiento de dientes y de la mordida. En este punto se incluyen:

  • Brackets convencionales
  • Retenedores
  • Alineadores

Cabe anotar que, ante el requerimiento de esta clase de cuidado dental, algunas compañías aseguradoras ofrecen planes individuales, tendiendo la opción de contratar el seguro que incluya ortodoncia o una póliza destinada para tal fin.

¿Cuáles tratamientos no cubren los seguros dentales?

En su mayoría, los aparatos de ortodoncia quedan excluidos de los planes dentales, entendiéndose que ante la necesidad de aparatos dentales, debemos verificar con el corredor estos detalles antes de contratar la póliza.

Asimismo, en líneas muy generales los tratamientos estéticos suelen quedar fuera de las pólizas estándar, por lo que ningún plan preventivo ofrece la posibilidad de acceder a carillas, blanqueamiento dental o alineadores invisibles.

Planes familiares ajustados a la medida

Contratar un seguro dental es la mejor oportunidad no solo para mejorar la sonrisa, sino de prevenir múltiples problemas bucodentales, especialmente durante la infancia y la adolescencia.

Si bien no hay edad para padecer problemas en la boca y dentadura, la mayor parte de los presentes en la vida adulta obedecen a la falta de seguimiento temprano.

Esto lo reconocen muy bien las compañías aseguradoras, por lo que sus pólizas familiares tienden a ser las más asequibles, de manera que todos queden protegidos y tengan acceso a servicios de calidad que garanticen su salud bucal y bienestar, más allá de la simple estética.

¿Cómo funciona un seguro dental?

Tal y como sucede con los tratamientos disponibles, cada compañía aseguradora establece sus propios lineamientos en lo que a cobertura se refiere. No obstante, a grandes rasgos, tendremos acceso a métodos preventivos durante el tiempo que se encuentre activa la póliza.

Ahora bien, en el supuesto de necesitar un procedimiento dental fuera de la categorización, los pasos a seguir suelen ser los siguientes.

  1. Acudir a la consulta
  2. Someterse al tratamiento correspondiente.
  3. Solicitar que el consultorio envíe a la empresa aseguradora la factura

Superado estos tres sencillos pasos, lo que resta es esperar a que, de acuerdo al plan contratado, el proveedor dental nos notifique respecto al porcentaje del tratamiento que no fue cubierto, en el caso de que tu póliza sea de este tipo.

¿Cómo elegir el mejor seguro dental?

En cualquier caso, la clave para disfrutar de un buen servicio es escoger una compañía aseguradora que verdaderamente ofrezca planes ajustados a la medida de las propias necesidades.

Es igual de contradictorio contratar una póliza cara que no va a ser utilizada, a una económica que no va a cumplir las expectativas; la elección de un plan u otro debe basarse en las necesidades individuales de cada persona y del perfil familiar.

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